11 enero 2012

una revolucionaria verónica de antonio carpio en 1916

Cuando escribí el artículo sobre Antonio Carpio, el torero de Catarroja en plena Edad de Oro de la Tauromaquia, hace más de diez años, antes, busqué a algún familiar. Y di con uno que en una larga reunión y entre abundante desorden me enseñó fotos y recortes históricos del que sería su tío-abuelo. Me dijo que conservaba además algún vestido de torear y trastos de torear.

De todas las fotografías, grandes y acartonadas, me sorprendió la que acompaña este post. Esa verónica de Antonio Carpio de pierna adelantada, suerte cargada, manos bajas y el mentón hundido en el pecho que acompaña la embestida de ese pedazo de novillo... ¡en pleno 1916 cuando se la revolución belmontina está pleno proceso! Se trata de una verónica revolucionaria, sin duda. Aunque entonces lo llamaban 'parón'. Carpio lo intentó, siguió la senda de Belmonte, tal vez fue más allá. Con Carpio si se cumplió el presagio de los aficionados que conteplaron su tauromaquia: un toro le segó la vida en agosto de 1916.

La foto la he vuelto a ver en el excelente post dedicado al torero catarrojense en el blog de Fabad, Aula Taurina de Granada. Más que recomendable para enterder una actitud cargada de ética y moral, de total entrega, y conocer una de esas pequeñas grandes historias que ofrecen hasta la propia vida para grandeza de la tauromaquia.

Y la verónica, revolucionaria... ¡En 1916! ¿O sería en 1915?


No hay comentarios: